¿Sabían que en la antigüedad y la Edad Media un puñado de pimienta o de clavo de olor podía costar lo mismo que una propiedad o la libertad de una persona?
Hoy en día vamos al supermercado y compramos estas cosas por unos cuantos pesos, pero hubo una época en que las especias eran un auténtico símbolo de estatus y riqueza que movía la economía de todo el planeta. La razón principal de estos precios tan exagerados era lo complicado que resultaba traerlas desde lugares lejanos como la India o las islas de las actuales tierras de Indonesia, enfrentando rutas comerciales peligrosas llenas de piratas, asaltantes y un montón de intermediarios que subían el costo en cada parada.
Además del viaje tan pesado, estas plantas eran vitales para la supervivencia porque en esos tiempos no existían los refrigeradores y las especias ayudaban a conservar la carne y otros alimentos por mucho más tiempo, disimulando el sabor cuando ya empezaban a echarse a perder. También se usaban muchísimo en la medicina de la época y en los banquetes de los reyes para demostrar que se tenía el dinero suficiente para pagar un lujo que venía del otro lado del mundo conocido.
El negocio era tan lucrativo que la búsqueda de rutas alternativas para conseguir pimienta, canela y nuez moscada sin pagar tantos impuestos provocó que los navegantes europeos se aventuraran al océano, lo que llevó directamente al descubrimiento de nuevos continentes y a guerras entre imperios por el control de estas plantas.
— A. Eldritch, Periodista, Locutor, podcaster y bloger del fediverso
Alt text via @altbot y @TeLoDescribot
#DatoCurioso #Historia #Especias #Economía #Comercio #RutasComerciales